domingo, 16 de septiembre de 2012

LA VUELTA AL COLE... ¡OH, NOOO!


Hace varios días que me he puesto a escribir esta entrada y he buscado la imagen y todo, pero la vuelta al cole se ha convertido en un vendaval frenético de trabajo, desplazamientos, reuniones, limpieza, fiestas patronales, estudio, funerales y horas delante de la pantalla programando el nuevo curso.

No me ha dado tiempo a sentir la famosa depresión postvacacional que sobreviene a los que se atreven a escuchar la canción de Verano Azul "El final del verano".

Ni he hecho caso a los anuncios de fascículos propios de septiembre, y eso que el del Guerrero del Antifaz me pareció muy vintage... y luego pensé que es uno de tantos cutrismos propios de la crisis (¿quién va a comprar historias de esas subsistiendo con apenas 400 pavos al mes?).

He pasado también de poner una mantita por la noche, lo que me ha acarreado una faringitis tempranera. Cuando no podía dormir me he levantado temprano y me he puesto como una máquina a currar: ¡cuadrar el calendario es un vicio!

Pero hoy domingo me he parado. He puesto la radio y ¡estaba Pepa Fernández en "No es un día cualquiera"! Horror. Un EMail de Juan Román convocando a una reunión de Patsoral Juvenil el sábado. Se acabó un verano precioso; ¡oh, noooooooooo! - diría mi sobrino Nanete.

viernes, 7 de septiembre de 2012

FITO


A punta día ya está Fito trajinando por el pueblo, ya está batallando por esas calles, gorra y ademán inconfundibles, personaje que pertenece al tuétano de Santa Ana, a su paisaje y a su ternura. Tiene casi 80 años y su domicilio está en la calle La Parra, pero realmente vive en el Abanico, en el consultorio (de hecho antes lo abría él), en la puerta del ayuntamiento, en casa de María Luisa...

Camina con las manos atrás, menudo, el pelo cano y barba de dos días; al mirar, tuerce el cuello como enfocando con un ojo más que con otro, y su movimiento de medio lado me recuerda a las locomotoras de carbón de las películas del oeste, avanzando lentamente con su faro, con pinta de cíclope cansino.

Saluda con la mano cuando te ve (porque oír oye poco, la verdad), nombrándome en su idioma con un Fjjejahrr que voy aprendiendo a interpretar; pero si me dice algo no me entero de , su voz rugosa y metálica se me vuelve un galimatías en las orejas y solo me sale un "sí" y un "¿qué ha dicho?" a quien esté por allí al lado.

Fito tiene en el pueblo sus funciones. Durante años lo suyo fue dar los números del médico (me imagino los shows que se debían montar, jejeje), además de barrer las calles con un ramajo, una escoba -que evolucionó a cepillo- y carretón. Como necesitaba leña para calentar su casita de soltero, iba a buscar por esos campos y le traía a más gente.

Pero lo más característico es lo de los carteles: Fito es el encargado de ponerlos por el pueblo, y ese es el único trabajo que sigue realizando, además de ir a hacer algún recado que haga falta en el ayuntamiento. Cuando en la parroquia tenemos algún cartelillo que colocar en las tiendas, Mari Carmen lo fotocopia y se lo pasa a Fito, que empapela eficazmente el banco, el comercio de Primi, el estanco, la farmacia o lo que se ponga por delante. Hoy tiene entre manos uno que informa de la recaudación de la velá de la parroquia; seguramente, como tantas veces, me hará alguna broma cuando me vea: "Cfjesharr, los carteles que ma dao Mari Carmen... los he perdío" (pausa, me mira fijamente) "je-je-je, es broma".

En Semana Santa Fito prepara los ramos de olivo y la hoguera de la Vigilia Pascual; la enciende cuando le parece, pero este año le dije: “todavía no, espera a que yo te avise”. Al momento: “¿Ya?”. “No”. Vemos un powerpoint con una canción; su rostro expectante: “¿Ya?”. “No”. Hay unas oraciones (aumenta la tensión). “¿Ya?”. “¡Ahora!”. Y con gesto triunfal prende la candela y todos sonreimos.

¿Qué vamos a hacer cuando falte Fito? No nos lo imaginamos; con él sentimos que tenemos a alguien a quien cuidar, aunque sea con una leve palmada en la espalda. Fito es patrimonio de nuestra humanidad, del carácter humano de nuestro pueblo, símbolo de la bondadosa sencillez de los santaneros; él sabe que nunca le faltará de nada, porque el pueblo es su familia. Que lo siga apatrullando mucho tiempo.

lunes, 27 de agosto de 2012

CON UN CANTAR EN LOS LABIOS Y UNA ESTRELLA EN LA FRENTE

Ese pequeño trozo de vida-fuera-de-la-vida que es el Camino de Santiago te deja como ensimismado y silencioso, además de reventao (yo volví hace un par de días). Y con la impresión de haber aprendido mucho en poco tiempo y sin palabras, a base de pasos; y la secreta convicción de que nada va a ser ya como antes, empezando por mí. Una seguridad que casi se puede saborear en la boca.

Caminar en compañía es hermoso, trabajoso, bullicioso, alegre y por momentos fastidioso. Es más lento que ir solo, se anda con más ataduras, y también con más ayuda; el peso se reparte y tu mirada se ocupa del otro, de sus dolores, sus cansancios, sus ampollas o su mochila, de darle un trozo de plátano o una barrita energética que guardas "pa por si". Porque quien va a tu lado es, camino de Compostela, más importante que tú mismo; pues precisamente el Camino consiste en buscar el bien de tu compañero antes que el tuyo propio. Todo camino, toda vida: ésta es la regla de oro que se ha hecho piedra, sudor y luna en mi viaje.

Porque salíamos muy temprano (para no quedarnos sin sitio en el albergue, tan industrializado está el Camino...) y andábamos la primera hora y media antes del amanecer, buscando con pequeñas linternas las flechas, las conchas y los mojones. El último día caminé ese rato solo... ¡qué facil es perderse en la oscuridad cuando estás solo! Qué sencillo equivocarse en la desolación, como dice San Ignacio. Y qué bien sabido lo tengo...

Las señales resplandecen generosas cuando te las muestra quien te ama. Hasta aquí he llegado desde aquel primer Camino, en 2004... ¡cuántas cuestas, tropiezos, heridas, extravíos, cansancios, risas, trsiteza y felicidad desparramada en la etapa! Todo lo dí por bueno esa madrugada, con mi luciérnaga en la mano. Y ya no tuve tiempo más para mí, porque los últimos pasos hasta la catedral fueron regados con las historias de vida de mis compañeros, su confesión sincera con la mochila al hombro, caminando cada cual con su peso: nuestro amigo Paolo, la valiente Ana, Toni F., Nena, Ana "la de la agencia", Toni D., los mañicos Sara y Miguel, Mari, Carmen y Fernando.

Nada más salir a concelebrar en Santiago, escuché los nombres de mis pueblos - Valencia del Ventoso y Valle de Santa Ana -: ¡qué emoción tan grande, qué orgullo! Los lugares, las gentes, por donde he caminado, donde he aprendido a ser quien soy... el corazón a borbotones, las lágrimas incontenibles. Noto que se cierra un ciclo. Gracias, Dios mío por darme tanto; me siento preparado para lo siguiente, los compañeros que me quieras arrimar al camino. Tengo mi concha, un cantar en los labios y una estrella en la frente.

jueves, 16 de agosto de 2012

EL EFECTO MARIPOSA


Piedad condujo y regresó ya de noche a Badajoz...
La imagen da un poco de calor por los abrigos, y es que es de abril. En ella se ve a Piedad, trabajadora de Cáritas Diocesana, dando una charla sobre el empleo en Valle de Matamoros a veintitantas personas. Nada menos.

El efecto mariposa es un concepto que hace referencia a las posibilidades de cambio dentro de la teoría del caos. La idea es que, dadas unas condiciones iniciales de un determinado sistema caótico, la más mínima variación en ellas puede provocar que el sistema evolucione de formas inesperadas y variadas. Porque una pequeña perturbación inicial, mediante un proceso de amplificación, puede generar un efecto considerablemente grande a medio o corto plazo de tiempo.

Su nombre proviene de las frases "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo" (proverbio chino) o "El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo". Hasta aquí la wiki.

No logramos cambiar nada dando una charla de hora y media en un pueblo de 400 habitantes. Pero al menos intentamos prender algo dentro de alguien, provocar un pequeño paso adelante, un modesto atreverse a moverse, a probar algo diferente. Aquella noche conocí gente que nunca había visto, sencillamente porque nunca han venido a la parroquia, ni yo he ido a su casa; ya es interesante que hayan participado en algo de la iglesia, organizado por la parroquia... pero no una catequesis o una misa, sino algo que trata de "lo suyo", que pretende conectar con lo más cotidianamente crudo: el paro.

Me acuerdo de lo que siempre cuenta Pepe Moreno: "este hombre nunca viene a la parroquia - ¿a qué se dedica? - es ganadero - ¿le has preguntado alguna vez por sus vacas? - no - pues si tú no te interesas por sus vacas, ¿cómo va él a interesarse por tus misas?". Pues sí. ¿Podrán estas pequeñas cosas generar una avalancha de esperanza, solidaridad y cambio? No lo sé; pero creo que, si se pudieran provocar tsunamis de transformación, tendría que ser desde abajo, a la altura de las alas de una mariposa.

lunes, 13 de agosto de 2012

GOLPES DE MIS SOBRINOS II

Los poderes de "Superman-guitos"
Una semana en la playa con varios de mis sobrinos da para mucho...

Por un lado tenemos a Nano (3 años), llamado Super-Manguitos en los juegos de por la tarde (en la ducha les salía arena hasta por las orejas); resulta que el otro día se come un chupa-chups que se conoce que estaría un poco revenío y dice que "mamá, el chupa está malo. Y malo en inglés se dice carucao". Jejeje. Porque lo suyo este año han sido las traducciones simultáneas; por ejemplo, dice: "¿Sabes qué, tito? Deporte en inglés se dice juegos olímpicos", jejejejeje!!!!

Su hermana Pilar, la princesa, de 5 años, pasa a menudo de jugar al fútbol. Así que una tarde, en medio de uno de los partidos playeros de sus primos y titos, aparece en medio de "la cancha" totalmente desnuda (su madre le habría quitado la braguita para hacer pipí, supongo) diciendo que ella quiere jugar; y los primos inmediatamente: "¡¡pero no, no se puede jugar así, tiene que ser con ropa!!". Y ella, corriendo desconsolada, con los brazos en alto en un grito desgarrador: "¡¡¡pero ¿por qué, por qué? No es juusto!!!". Jajajaja. Qué lógica aplastante.

Y queda Guille, que con 6 años es un capítulo aparte. Se pone como todos los días a hacer las tareas inhumanas que las madres les ponen (cuentas, dibujar, escribir diarios de Anna Frank...), yo sentado con ellos después del desayuno. Empezamos a hablar de "a qué colegio vas, si está muy lejos", etc. Guille absorto me pregunta: "Tito, tú ¿a qué cole..?" - cae en la cuenta de su error y rectifica: "¿Tú dónde trabajas?" - Y sin levantar la vista del cuaderno de sumas sin llevarse, se contesta a sí mismo: "Ah, sí, tú le hablas a mucha gente..". Jajajajaja!!!!

Lo de mis sobrinos se merece una sección casi fija en mi blog. Yo es que me escachurro.