lunes, 23 de julio de 2012

PANCARTAS

Mi amiga Mercedes Cuerva me envía un correo muy divertido con imágenes de unas cuantas pancartas de lo más ocurrentes y graciosas. Refrescante para el verano, espero que os guste.









Jejejejee! Y la mejor de todas:



sábado, 7 de julio de 2012

A ESTE TÍO HABRÍA QUE CLONARLO

Conocer a José Juan Azparren es toda una experiencia. Aparentemente tiene pinta de abuelo en edad de tomar sopitas, pero se trata un hombre excepcional.

Navarro de Artazu, eligió ser cura, pero podría haber sido lo que hubiera querido; de hecho estudió ingeniería mecánica como si tal cosa. Y su profesión frustrada es la de médico, aunque dudo mucho de que en la facultad le hubieran enseñado algo que ya no supiera: sus amigos lo llaman para que les diagnostique y en África fue capaz de operarse a sí mismo la rodilla con ayuda de un espejo, de colocarse él solito una costilla que se le había salido por un golpe. Flipante pero verídico.

Porque José Juan, o "Fanta", que así le llaman también, estuvo 19 años en Ruanda. Allí aprendió tranquilamente a hablar kinyaruanda y se dedicó mucho a construir y equipar un hospital; y fue capaz de fabricar con sus propias manos de todo, como un aparato de rayos X que aún funciona. En aquellas tierras conoció los horrores del holocausto hutu y la represión tutsi, siempre junto a sus compañeros misioneros.

Regresó y ahora está en Pamplona, en Chantrea (perdón, Txantrea...), un barrio-nido de abertzales con una parroquia que nadie quería. Con sus propias manos reconstruyó el piso donde vive y acoge a todo el mundo, como a mí esta semana. Trabaja como un todoterreno, con una inteligencia sobrenatural y una capacidad asombrosa de comprender, proyectar, saber... y también para querer y servir. Un crack. Fue él quien me llevó a Roncesvalles para que comenzase el Camino aquel día de mayo en que nevaba; era 2004.

De los machetes de Ruanda pasó al "conflicto de baja intensidad" de la kale borroka. Cuenta que al llegar él a la parroquia había que rezar el padrenuestro en euskera y en español; así que él quitó lo del euskera. Vinieron a recriminárselo y él les dijo: "¿Pero vosotros sabéis euskera? Vale, vamos a rezarlo juntos" - y lo rezó en kinyaruanda sin que se dieran ni cuenta, jejeje. Y los mandó a tomar por c., claro.

Desde entonces le tienen en la lista negra, pero él no tiene miedo, y oyes, es como para tenerlo: uno de los días que he estado allí han capturado a unos etarras en Francia; me levanto por la mañana y me dice: "Mira la pared aquella de la iglesia"; miro y han hecho una pintada: "Policía asesina". Joé. Al rato, después de desayunar, me dice que mire otra vez y ya no había nada, la policía está al quite inmediatamente, como en una tétrica rutina. Y el jueves, los vascos pidiendo en el parque el acercamiento de los presos: con banderas, en silencio y con cara de póker...

Ni que decir tiene que lo he pasado estupendamente con Merche y José Juan, que es una de las personas más impresionantes que he conocido en mi vida. De él dijo una chica: "a este tío habría que clonarlo". A Navarra no se puede, ni a Francisco Javier tampoco...


El castillo de Javier
El monasterio de Leyre

El Cristo sonriente ante el cual Francisco Javier tantas veces oró




sábado, 30 de junio de 2012

UNA IMAGEN QUE DEJA MUDO

Quizá conocemos los atentados contra iglesias del norte de Nigeria, zona de mayoría musulmana. O quizá no, puesto que es algo que no logra romper demasiado a menudo el "techo de cristal" de los medios. El grupo islamista Bokko Haram (ver en http://www.mundonegro.com/?q=content/continua-el-terror-de-bokko-haram) está desencadenando un auténtico conflicto religioso en aquel país. José Miguel Calatayud lo explica mejor que yo en http://internacional.elpais.com/internacional/2012/06/19/actualidad/1340132828_541374.html. Copio un par de párrafos (19 de junio):

"La violencia religiosa parece haberse adueñado definitivamente del norte de Nigeria. El pasado fin de semana fue el tercero consecutivo en el que la secta islamista Boko Haram atacó iglesias cristianas en esta parte del país. En esta ocasión, dos suicidas bomba hicieron explotar sus artefactos en dos iglesias en la ciudad de Zaria y un tercero lo hizo en Kaduna. Al menos 19 personas murieron en los ataques y decenas de ellas resultaron heridas.
En lo que llevamos de año, e incluyendo los del pasado fin de semana, Boko Haram ha perpetrado atentados suicidas en al menos 12 ocasiones, la mayoría de ellos contra iglesias u otros lugares donde se congregan los feligreses cristianos. En total, en 2012 se atribuye a esta secta los asesinatos de al menos 560 personas".

Mi compañero y amigo Antonio Herrera me envía desde Burkina una foto tremenda con un texto del claretiano Juan Carlos Martos, en el que denuncia que facebook le ha recriminado "por publicar este documento gráfico, como denuncia del holocausto que sufren los cristianos en Nigeria desde hace más de 10 años. Conforme a la política de seguridad de esta red "social", la fotografía se ha clasificado como material "pornográfico", "violento" o "inapropiado" y, por ello, me castiga prohibiéndome subir durante una semana cualquier otra fotografía. Y me amenaza con actuaciones "drásticas" si prosigo en mi intento de denunciar documentalmente la terrorífica conculcación de los derechos humanos en Nigeria".




La imagen es horrorosa. Te deja sin palabras; y por eso mismo es indignante que la quieran silenciar y censurar. Poco podemos hacer aquí, pero podemos hacer gritar a estos cuerpos calcinados; así que, por favor, aunque nos duela, difundámosla.

miércoles, 27 de junio de 2012

ARCHIVERO FELIZ

El curso casi ha terminado; lo sabemos por la desaparición paulatina de reuniones (¡por fin!) y la llegada inapelable de los calores. Aprovecho la primera hora de la mañana para sumergirme con la fresquita en el mar de papeles que es mi despacho. Al abrir cada carpeta vuelan regustos de momentos vividos, retazos de trabajo y afán en estos meses últimos, huellas de ilusiones, decepciones, procesos y logros en forma de anotaciones, plegarias, objetivos, caligrafía de los jóvenes en mi cuaderno de la JEC, órdenes del día, seguimiento del presupuesto, temas de formación... Memoria de mi parroquia que trato de guardar con respeto y cuidado.

A medida de que las letras me envuelven me siento serenamente satisfecho de todo lo que ha ocurrido. Salen también fotos que me hacen sonreír: las bodas de plata de Nemesio, la excursión con los niños y las madres de la catequesis, el coro navideño cantando villancicos por la calle, el taller en el instituto, la jota extremeña el día del Mundo Rural... Ha sido un curso estupendo. No todo ha salido como a mí me hubiera gustado, pero el resultado me parece hermoso. Pienso que Dios va escribiendo su historia en nosotros con trazos sencillos, a veces aparentemente erráticos, sorteando los borrones, con suavidad bondadosa, engatusándonos de amor cotidiano escondido, pequeño. Pero firme e irrevocable.

Estoy feliz de formar parte de esta vida; y orgulloso de ser aceptado y querido. Y con esta alegría me marcho a mi querido Calamonte al entierro de don Diego Barrena, sacerdote centenario, el más viejo de nuestra diócesis. Ayudo a cargar su féretro por el pasillo, revestido, con otros compañeros, y noto que la emoción me envuelve: aquel mismo lugar hace nueve años, apenas planteándome ser cura diocesano, y todo lo que ha pasado desde entonces. Cada paso, cada experiencia, y ahora el peso de este cuerpo. Llevamos y somos llevados, tenemos la suerte de pertenecer a algo, a alguien; a Alguien.

sábado, 23 de junio de 2012

UN PANDA MUY PECULIAR

Toallitas. Bote de lápices y bolis. Fonendoscopio. Una empanada en su caja de cartón. Varios bolsos. Crema de manos. Caramelos Halls. Un polo Tommy Hilfiger. Guantes de lana. Palos de trekking. Pinzas de la ropa. Un abanico. Pendientes peperos de una perla. Bandejas de catering. Un motón de Cds. Fundas de gafas. Cientos de papeles y agujas de jeringuillas. Una caja de productos de comercio justo... Todo eso y mucho más es lo que uno tiene que apartar cuando intenta montarse en el Panda de la ATS de mi pueblo.
"La  Mari" es también la coordinadora de Cáritas, gran persona, generosa, entregada a tope a todo el mundo, querida por el pueblo entero. Se dedica con abnegación a curar heridas, en una paradoja que la vida le hace llevar puesta: sus cicatrices aún sangran. Pero camina casi siempre con valentía, atreviéndose a reconstruirse mientras cambia vendas, pone inyecciones y mide la glucemia. No es fácil, y hay días en que la tristeza la arrincona, la dureza de sus cosas se le hace intragable.
Hay días en que aparca el Panda en mi puerta; y entonces la gente se hace preguntas. Si va con el cacharro de la tensión alguien suele traerme un queso, porque estoy malo (jejejeje...)

Cuando mi coche está en el taller me presta el Panda. Si voy por el pueblo la gente me saluda muy sonriente y efusivamente al ver llegar este  bólido amarillo (hasta que comprueban que Mari no puede estar calva y tener barba); os aseguro que me sube la autoestima. El efecto pasa al ver la factura del taller.

Los días que tengo el Panda lo aparco en mi puerta, y eso ya sí que confunde a la vecindad, ¡jajaja! Hay que decir que me ha llevado a Badajoz incluso; y tiene un botón muy chulo para que aparque solo. Mientras lo hace voy investigando entre las cosas que hay dentro, pero aún no he encontrado animales.

Mari jamía, echa parriba ese ánimo, que la vida es muy bonita y ya te está devolviendo lo que te ha quitado. Y aquí estamos nosotros por si la cuesta arriba se te vuelve insoportable, que te cogemos en trucha si es necesario. No se te olvide.