lunes, 7 de septiembre de 2026

CONSEJOS PARA JULIÁN

 
Julián, muchacho, pero ¿cómo se te ocurre? ¿En qué jardín te has metido del que ahora no sabes salir? Ay Diosito… Mira, te voy a dar un par de consejos gratis por si todavía tiene arreglo. Que se antoja complicado.

¿Qué es eso de que “para cumplir mi sueño lo mejor para todos es una transferencia”? Al principio pensé que te referías a una transferencia bancaria, pa que veas que eso que planteabas no se me pasaba por la cabeza, ni a mí ni a ningún colchonero, tal era la veneración que la hinchada te profesaba; pero se trataba un traspaso a otro club, claro que tenía que ver también con la plata, qué duda cabe.

”Tu sueño”… ¿cuál es, ganar más millones? ¿Lograr todos los títulos con el Barcelona? ¿Y qué pasa con los sueños de todos nosotros, los atléticos? Porque los culers quieren ganar la Champions, ya… ¡y nosotros también, carajo! Que hemos perdido dos veces la final, y encima contra… Los indios teníamos fe en ti, eras nuestro jugador franquicia, contigo conseguimos aquel 5-2 y sentimos que todo era posible.

Hasta que nos propinaste semejante baldazo de agua fría. Tienes que ponderar la dimensión de semejante afrenta, y desde ahí comprender los pitos, insultos y desprecios que sufres y que temes. Julián hijo, nosotros somos el ejemplo viviente de aquello que decía Guardiola: “en el deporte lo normal es perder”… y contigo habíamos creído que podíamos ganar. Incluso yo.


Que sepas que no te necesitamos; no vayas a pensar que eres imprescindible. Más bien queremos gente que ame el Atleti, nuestros colores, nuestro carácter, nuestra historia y nuestras posibilidades. O sea, que se deje la piel en el campo, sepa perder y celebre los títulos como algo realmente extraordinario. Me parecía a mí que tú eras de esta raza.

“Es que ha estado mal asesorado”, decía Miguel Ángel Gil Marín para protegerte, y me parece bien. Pero tú ya eres mayorcito, Julián, y creo que bastante listo. Supongo que sabes lo que tienes que hacer, porque ha habido tiempo para asesorarte bien:

Lo primero, debes pedir perdón. Griezmann lo hizo, y en mayo, cuando se marchaba a USA, de nuevo dijo: "Pido perdón otra vez, no me di cuenta del cariño que tenía aquí". Había comprendido que la pela y las orejonas no son lo esencial. Así que, si todavía no has descartado triunfar en el Metropolitano, agacha la cabeza, agarra el micro y pide perdón con humildad.

Segundo, marca al menos 20 goles esta temporada, sumando todas las competiciones. Esa va a ser tu manera de mostrar que estás realmente arrepentido y que ya no quieres irte porque no ves en el mundo un club mejor que el Atlético de Madrid. Reconquista nuestra devoción con goles, porque “el amor se ha de poner más en las obras que en las palabras”, como dice San Ignacio en el número 230 de los Ejercicios.

Tercero, encuentra el lado positivo de esta situación. Reconocer los errores permite aprender. Y además, las reconciliaciones son chéveres, implican segundas oportunidades, estimulan la generosidad y refuerzan la solidez de los vínculos. Perdona este rollo psicologista, pero algo te tengo que decir para animarte después de haberte jalado las orejas.

En fin… Empieza metiéndole un par de chicharros al Liverpool el miércoles y comenzamos a olvidar el asunto. Puedes aprovechar que los rivales creen que estás medio deprimido para machacarlos vivos. Esta fue una sugerencia táctica, toma ya.

En cualquier caso, si sigues empecinado en irte y visualizas unos meses deambulando como un zombi por las canchas, pues buen viaje lleves; gracias por tu aportación y chao pescao. Nadie está por encima del Atlético, y nosotros, sin ti, seguiremos siendo lo que somos: grandes a nuestra manera.

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