jueves, 25 de octubre de 2012

LA PATERNIDAD ESTÁ SOBREVALORADA


Morke lo dice con una media sonrisa que denota una especie de orgullo socarrón cuando nos cuenta las peripecias con su hijo Juan (que en la foto es el del chupe), realmente desternillantes.

Se queja de que "vaya verano, el niño no me deja vivir". Desde que se levanta, Juanillo persigue a su papá a todas partes: si se afeita se pone con él y se echa un pegote de crema en la cara; se lava los dientes con él y escupe la pasta (uno hace "pff"!; y el otro: "pfffff!") al lavabo igual que su padre (me imagino las caras de los dos).

El rato de la bici es un respiro, claro (no puede llevar a la criatura de "paquete") pero cuando Morke llega ya le está esperando Juan para ponerse el casco, las gafas y hasta los guantes de ciclista de su padre. Con el footing tres cuartos de lo mismo: "Cuando me pongo a estirar antes de ir a correr me apoyo en un mueble o hago flexiones en el suelo, me imita y hace uuuuuy!". Jejeje.

Dice que la noche que vinieron Luci y él a la feria de Santa Ana dejaron al muchacho en el chalet de los cuñados de Morke con sus suegros para pasar la noche. Se acostaron a las 3 de la madrugada y a las 5 les llaman diciendo que el niño no les deja pegar ojo, que está todo el rato llorando y no hay manera de consolarlo; todo el mundo levantado: los abuelos, los tíos, las primas, y el niño "mami, mami, mami"... ahí, implacable, como un martillo pilón en la noche profunda. "Total, que en estado catatónico nos levantamos, cogimos el coche e hicimos los 8 kilometros hasta el campo". "¿Y se durmió?" - pregunté yo. "¡Qué va! Se monta en el coche y empieza a llorar diciendo sin parar: abuelo, abuelo, abuelo... Vamos, ¡pa tirarlo!".

Geniaaaaal. Pequeño Juan es la sombra de su padre, que no tiene intimidad. Cuando va al servicio a hacer "aguas mayores", el niño llama a la puerta insistentemente, sin piedad, hasta que le abre, es insensible a los olores (...). Y a la hora de la ducha... directamente se ducha con él. Me gustaría escuchar lo que hablan; bueno, lo que Morke le cuenta y las cosas que suelta el crío con esa media lengua. Luci se lo tiene que estar pasando pipa...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que niño tan bonito!!! y el que está al lado es el padre???? vaya! pues le saldrá a la madre. Un saludo Morque que eres el mejor!!!! y tu niño y tu mujer también. Cuida de la gente de cáritas que os necesitamos a todos los que acompañáis a los grupos