Josefita es una mujer de 66 años, viuda, sin hijos, un poco sola, que vive un poco más abajo en la calle el Cuerno; es la cuidadora oficial de los curas de Santa Ana desde hace años, en la época en que estaban aquí con sus padres, luego cuando venían de Jerez y esta casa era un poco chozo, y de nuevo ahora cuando los curas vivimos aquí de nuevo pero solos.
Josefita se preocupa mucho por los curas, por su alimentación, cuida que la casa no esté como una leonera, y tiene multitud de detalles que es imposible reflejar: entra, abre o cierra las ventanas, riega las plantas si las ve sedientas, como haya platos sin fregar pues ya se sabe... y los viernes por la noche, cuando llego tarde y cansado, me encuentro casi siempre un pedazo de tortilla de patatas... ¡olé!
Pero a ella también hay que cuidarla; intento llevarla al médico (no tiene muy buena salud) cuando lo necesita, entro todos los días preguntando "¿cómo sales hoy?" y simplemente le hago un poco de caso. Porque se encuentra sola, y ese es el peor mal que tiene; hay que darle "vidilla", llevarla, traerla... Se lo merece con creces porque es una gran persona. Y el año pasado se vino a mi casa con mis padres y mi tía Amparo a celebrar la Nochebuena.
¡Pronto le toca la entrada a tía Amparo!



