Había leído años atrás el Nican Mopohua, el documento
más antiguo que relata (de hecho el título significa "Aquí se narra"
en náhuatl) las apariciones de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego en el cerro
del Tepeyac en 1531. Lo volví a leer después de viajar a México hace año y
medio. En Navidad lo releí y encontré esta expresión en el número 28. Desde
entonces la tengo atesorada con dulzura en el corazón.
Mi Amor-Persona. Escrito así, con mayúsculas,
en la edición de Eduardo Chávez (México, 2021), que brinda la traducción
paralela en náhuatl, español e inglés. Es la primera aparición de la Morenita
al joven: primero lo llama, se le muestra, y a partir del nº 23 le habla, se
presenta como “la perfecta siempre Virgen Santa María”, y enseguida le
expresa su deseo de que se construya “una casita sagrada en donde lo
mostraré a Él” (nº 27). Está claro que se refiere a Jesús.
Acá llegamos al nº 28. “Lo ofreceré a Él a
las gentes”, y a continuación la palabra notetlazotlaliz. Y en este
punto encuentro una discrepancia en las traducciones:
- En varios lugares de internet veo: “Lo
ofreceré a Él a las gentes en todo mi amor personal, mi mirada compasiva, mi
auxilio, mi salvación”. La IA traduce notetlazotlaliz como “mi amor a las personas”
o “mi amor por los demás”. Es decir, María manifestará a su Hijo a través de
su amor de ella, su misericordia, su auxilio y su salvación de ella
a las gentes (I will give Him to the people in all my personal love, in my
compassionate gaze, in my help, in my salvation). Pero ¿acaso no salva Jesús y
nadie más que Él?
- En cambio Eduardo Chávez, en el librito que
yo tengo, traduce: “Lo ofreceré a Él a las gentes; a Él que es mi
Amor-Persona; a Él, que es mi mirada misericordiosa; a Él, que es mi
auxilio; a Él, que es mi salvación”. Algo muy diferente: María hará conocer
al Señor, y solo Él es misericordia, auxilio y, por supuesto, únicamente Él es salvación
(I will offer Him to the people, He who is my Love-person, He who is my
merciful gaze, he who is my help, he who is my salvation). Esta es, para mí, la
versión correcta sin duda.
La Virgen llama a Jesús su Amor-Persona, y esa
delicadeza sugiere intimidad, ternura, comprensión, sosiego, esperanza… Me
detuve y muchas veces, y hoy de nuevo, saboreo… Mi Amor-Persona.
Tú eres mi Amor-Persona.
En ti y desde ti
todos los otros amores quedan
incluidos,
relativizados,
explicados.
Mi Amor-Persona…
Tú eres la persona clave de mi vida,
por quien hago locuras,
por quien me adentro en lo incierto,
a quien únicamente entrego
mi corazón.
por quien hago locuras,
por quien me adentro en lo incierto,
a quien únicamente entrego
mi corazón.
Solo mi Amor-Persona me conoce
en lo profundo,
me mueve,
me cambia,
me resucita.
Mi Amor-Persona… ¡Qué belleza!





