lunes, 31 de octubre de 2011

QUÉ JALOGÜIN NI LECHE MIGÁ

Qué jarto estoy de esta tontuna de Jalogüin, Jaloven o como sea, mirusté, una gilipollez yanqui que amenaza con liquidar la fiesta de To los Santos, que es la nuestra de to la vida del mundo.

Los niños tocan a cada momento a la puerta (qué cansinos), pero en vez de pedir la chaquetilla te sueltan eso de "¿truco o trato?". Pero... ¿alguien sabe qué narices significa eso? Si alguien lo sabe que lo ponga en un comentario, por favor.

En el Mercadona te venden unas talegas de chuches con la calabaza pintada, tan grandes que parecen sacos de carbón para una caldereta, palabra de honor. Los abres y las gominolas son como siempre, salvo que te ponen la boca azul. Como no hay quien se coma la bolsaca, los zagales andan sueltos por ahí, jartuzos como buitres y haciendo el monstruo, pues vaya novedad. Cómo está la peña, vamos a tener que llamar al Tío de la Vara para que acabe con tanta tontería a base de verdugazos.

¡Basta de colonización económico-cultural americana! No nos dejemos tomar el pelo y pelar el bolsillo con esta parida de Jalogüin, que ya está la cosa bastante mala, y además en gran parte a causa de este imperio frívolo y descerebrado. Defendamos lo nuestro, lo castizo ibérico: ¡no hay más fiesta que los Tosantos (con sus casamientos) ni más calabazas que la Ruperta!

miércoles, 26 de octubre de 2011

EL PLACER DE IR A UNA CONFERENCIA

Placer poco habitual: hacía más de cinco años que no iba a una conferencia; lo recuerdo porque fui con mi compañero Lolo Matos, que poco tiempo después se marchó al Perú y al que yo sustituí en Zafra, y de eso hace ya cinco años, lo recuerdo bien...

Si además quien habla es alguien del calibre de José Antonio Pagola, la ocasión se eleva a privilegio excepcional. Y no sólo por el contenido de la charla, puesto que prácticamente todo lo que Pagola dijo ayer ya se lo he leído, y acaso con las mismas palabras; sino por la oportunidad de contactar personalmente con él, de apreciar sus gestos, observar su lenguaje no verbal, contemplar su sonrisa y compartir una complicidad. Por poder asistir casi con pudor a una confesión muy particular: Pagola siente pasión por Jesús, cree en Él como lo mejor de la historia y lo experimenta a diario como el centro de su vida. Así de fuerte.

Pero hay más. Es una declaración que rezuma optimismo, que rebosa esperanza; Jesús propone un proyecto renovador, una manera nueva de vivir y entender la vida, y la clave es el Reino, es el corazón de su mensaje. Y el Reino es la vida tal y como la quiere Dios, así que Jesús cuenta cómo es Dios y cómo sería la vida si hubiera más gente que se pareciera a Él. Algo que supera lo meramente "religioso", y lo trasciende desde dentro, por bueno, por totalizador.

Para entrar en el Reino Pagola habla de la compasión como principio de actuación; habla de la necesidad de pensar y vivir desde los últimos y orientar todo teniendo como meta su dignidad; habla de las actitudes curadoras que se derivan de esto, del perdón como horizonte... Habla de lo inmensamente bueno que es Dios, que quiere y busca nuestra felicidad de manera mucho más radical de lo que pensamos, que nos quiere con una profundidad que apenas podemos atisbar.

Al levantarme este mañana aún me parece más increíble que este hombre esté cuestionado y que se le considere peligroso... No creo que ningún creyente honesto pusiera un pero a lo que ayer escuché y vi, a lo que sentí e intuí. Supongo que es una cuestión de acentos. Dijo que "la crítica no cura; solo criticando a la Iglesia no la vamos a hacer mejor". Cierto: solo quien intenta con todas sus fuerzas ser coherente gana el derecho a criticar. Y a veces se critica por vicio, o por empeño en jugar un papel, y se cae en lo innecesario o cargante: ayer olfateé un poco de eso en expresiones de la presentadora que no me gustaron.

Me quedo con lo último que dijo: "de nada sirve que os cuenten cosas de Jesús, que leáis sobre Él: lo conoceréis de verdad si os encontráis con Él, si hacéis esa experiencia personal". Pues lo mismo, pero aplicado a Pagola: no os fiéis de las etiquetas ni de las condenas ultradefensivas, leed lo que dice, conocedlo y me contáis.

La entrevista a Pagola en el Hoy: http://www.hoy.es/v/20111025/badajoz/jesus-seria-indignado-20111025.html

jueves, 20 de octubre de 2011

EL IRRACIONAL "POANDAQUETÚ"

El ser humano ha desarrollado una habilidad extrema para justificarlo todo. ¿Será un rasgo cumbre de la evolución? Quizá; hay más de un homo justificiensis suelto por ahí.

Todo lo podemos justificar aplicando raciones de imaginación y cara dura en partes proporcionales: "es que..."; "creí que...". Recuerdo al maestro que, cuando pillaba a algún alumno intentando dar explicaciones vacías de por qué no traía hechos los ejercicios, decía: "los creíque y los penseque son amigos del no estudieque".

Especialmente patéticas son las justificaciones del tipo "todo el mundo lo hace" (¿eso canoniza inmediatamente lo que tú tratas de dar por bueno sabiendo que está torcido?). Pero la especie más estúpida es la de los "y tú más"; cuando nos defendemos atacando al que nos acusa nos ponemos a su nivel: reconocemos implícitamente que somos tan culpables como él, ¡que hemos caído justo en lo que en él criticábamos!.

¿Que el presidente de tal ha colocado a su primo como chófer personal (por cierto una sinvergonzonería española un tanto chusca)? No pasa nada, los otros hicieron cosas mucho peores, como "esto, esto y esto", hala, toma castaña. ¿Que yo enchufo? ¡Tú enchufaste más! Absurdo argumento recurrente que anuncia próximas catástrofes en forma de pelotazo, y que califica la inteligencia de algunos de nuestros políticos.

Ningún partido tiene la exclusiva de la trampa y el arribismo en su ADN, en todos sitios hay quien se aprovecha y mete la mano; conviene que nos caigamos del guindo para que no nos sorprenda lo que venga. Pero sólo será creíble en su pretendida honestidad quien tenga el valor y la cintura de rectificar.
El referido presidente ha perdido una ocasión única para reconocer un fallo y desfacer el entuerto. Porque lo que engrandece a las personas no es hacerlo todo bien (los mortales metemos la pata constantemente) sino admitir los errores sin justificaciones y sencillamente tratar de corregirlos. Así se gana autoridad moral y derecho de denuncia, y de paso tiemblan menos los bolsillos de los contribuyentes.

domingo, 16 de octubre de 2011

NIÑOS A MISA "CON MANDO A DISTANCIA"

A mi compañero Manolo Alegre, que es además mi vicario de zona, le hizo gracia esta expresión el otro día, y me dijo "a ver si escribes algo sobre eso". Era hablando de las reuniones con los padres y madres de los niños de catequesis, que casi constituyen un género aparte en las tareas propias del comienzo de curso en las parroquias.

Claro, a la gente hay que recordarle finamente algunos temas fundamentales: que los responsables de la educación en la fe de los hijos son los padres, que la parroquia ayuda, etc., vamos, las cosas de to la vida. Y siempre llega el espinoso asunto de la Eucaristía: "a los niños los esperamos el domingo en misa, preparada para ellos, es normal que acudan; no van a venir el día que hagan la primera comunión, ¿no?".

Jejeje... hay que decírselo con una sonrisa, sin cargar las tintas ni ponerse soviéticos ("¿pero es obligatorio?" - "Obligatorio es una palabra muy fea..."), exigiendo pero con suavidad, "sería muy importante, sería fenomenal...", mostrando con humor la incoherencia que supone que los padres embarquen a los hijos en algo que ellos ignoran o de lo que a veces pasan, "los niños aprenden lo que viven; de nada sirve que les digáis que tiren los papeles a la papelera si no os lo ven hacer a vosotros...".

- "Entonces mandamos a los niños a misa, ¿no?"
- "Hombre, lo suyo es que vengáis con ellos; y así aprenden, sin darse cuenta, que eso que a sus padres les interesa y en lo que echan tiempo y fuerzas, eso, la fe, es importante y no es cosa de un día".

Bla bla bla bla... Y entonces, la inevitable pregunta clave:

- "Pero si nosotros no podemos venir, no se preocupe que los levanto y se van a la iglesia con sus vecinos; por lo menos eso, ¿no?" (ay madre).
- "No hombre no... por favor, ¡no me mandéis a los niños a misa con mando a distancia!".

Un breve silencio... y una buena carcajada. ¡Jajajajaja! "Claro, es que si no, no los aparejamos, no podemos contra ellos ahí sueltos, sin sus madres... Venid a misa muhé, que no se aprende ná malo".

Más risas. Acaba la reunión con buen sabor de boca y los mensajes claramente lanzados. Veremos los resultados (si tampoco vienen, al menos habremos pasado un buen rato, que no es poco, ¿no?).

jueves, 13 de octubre de 2011

NO ME ARRECOJO

Llevo varios días trastabillado, sobrepasado. Desde lo de la entrada enterior no me repongo. Esa desgracia truncó mis planes de varios días de ejercicios (con lo cuadriculado que soy, ya me afecta); luego vinieron más males: la muerte del padre de un compañero, dos personas al hospital, una de ellas joven con un ictus...

"Bueno" - pensé- "al menos pasaré el día del Pilar con mi familia, todos juntos tranquilamente, con tiempo para que mis sobrinos me hagan reír. Pues tampoco: una llamada tempranera, y otra muerte repentina me obligó a volver nada más comer, a toda velocidad. Al entrar en la iglesia alguien me dijo: "no te arrecojes"; y otro: "no te dejamos, ¿eh?".

Cuando acabó el entierro y me vi en casa, me sentí tremendamente cansado, como si se me hubiera caído una losa encima. Y solo. Era todavía de día, pero no sabía bien qué hacer. Había hecho varias llamadas para dar ánimos, pero ahora era yo el que estaba hecho polvo. Esto ya me lo sé: el cansancio emocional; que tiene que ver con eso de "dar limosna de lo de dentro", implicarse uno en las situaciones dolorosas... También influye esa especie de agobio que noto cuando la vida me atosiga, cuando no encuentro respiro siquiera un día, cuando los imprevistos exigen, rompen los esquemas y desafían a mi flexibilidad. Y también está, por supuesto, el otoño con su astenia habitual.

No he podido levantarme esta mañana a mi hora. Voy renqueante, miro de reojo la lista de cosas que hoy me esperan y dudo si podré con todas ellas. Tú quieres entregar tu vida, pero hay momentos en que te la arrancan a jirones. Y tu campo interior queda como arrasado.