domingo, 28 de julio de 2013

CARTA A SANTA ANA

Este año, en el día de la Patrona, ni homilía ni ná: le he escrito una carta. Ahí va.


Querida Santa Ana:
 
Aquí tienes en este día grande a tu pueblo, aquí tienes a los santaneros que hoy te celebran como Patrona, madre de la Virgen y abuela de Jesús. Estamos todos muy contentos de vivir esta fiesta con nuestras ganas de juerga y de diversión características. Es verdad que la vida se hace difícil a veces, pero hoy queremos sonreír, cantar y bailar, porque hoy es nuestro día, hoy es tu día, Santa Ana.

¡VIVA SANTA ANA!

Dentro de un momento, Santa Ana, cuando acabe la misa, vamos a ofrecerte flores. Cada persona se acercará para regalarte una flor, que es un pedacito de hermosura, breve pero fragante. Es la belleza de nuestro pueblo, que se llama como tú, Santa Ana, una belleza modesta pero auténtica y siempre generosa.

Ves esa belleza, Santa Ana, en la jota, que es como un dibujo en el aire del carácter de nuestro pueblo, la melodía de su raíz y de su alma extremeña. Ves esa belleza en el campo, cuando en el Arroyal el sol se abre camino jugando con la niebla las mañanas de invierno. La oyes en los golpes de la jacha corchera, en las risas de los niños que revolotean hasta la Peña, en el rumor lejano y dulce de la dehesa. Ves esa belleza santanera, sobre todo, por las calles de tu pueblo, en nuestra gente; sí, porque el tesoro de Santa Ana es su gente. Los mayores, que caminan despacito, con el peso del tiempo, y guardan en el corazón la historia y la experiencia. Los pequeños, que rebosan futuro. Los jóvenes, que luchan por salir adelante con esperanza. Los padres y las madres, los mostrenquitos que te hacen una bomba en la piscina, los hombres del campo que se toman el café a las siete de la mañana, las mujeres que van al mercadillo, cascan y no compran nada y luego salen en el teatro, los que se entrenan por las noches en el campo López Palacios, quienes estudian, quienes asean a un enfermo, los que trabajan, los que se sienten solos, las lágrimas que recorren los rostros en silencio y la sombra del pino en las tardes largas del verano… Todo, toda esa belleza, esa fuerza, esa serenidad y esa pobreza, todo lo nuestro, todo lo que somos, todo lo que tú ves siempre desde tu iglesia y hoy paseando entre nosotros, todo es flor que te ofrecemos.

Sabemos que tenemos muchos defectos, como todo el mundo. Pero para ti guardamos lo mejor nuestro, la flor más hermosa, que es nuestra solidaridad, nuestra capacidad de movilizarnos para ayudar a quien está en dificultades, para aunque sea vendar entre todos una herida o dar un abrazo. Es una flor que deseamos darnos unos a otros: salir de “lo mío”, preocuparme primero por mi hermano, por mi vecino y sus necesidades, que por mí mismo. Ayúdanos, Santa Ana, a buscar el bien común, a luchar por él, con tenacidad, aceptando los sacrificios y comprometiéndonos contigo, con tu pueblo.

Lo que nos enseñan las abuelas nunca se nos olvida. Tú enseñaste a tu hija María a leer, y a tu nieto Jesús a querernos. Y el Señor ama todo lo nuestro, ama el pueblo que se llama Santa Ana, como su abuela. Y, también como tú, nos está queriendo y protegiendo siempre, nos abraza y nos da su gracia. Y con esa seguridad hoy Santa Ana te colmamos de flores y nos vamos de fiesta, hasta que los tambores de la banda aporreen  y la diana nos despierte.

jueves, 25 de julio de 2013

UNA LLAVE INVISIBLE Presentación del libroblog Kpayo


Margarita dice que me veía "entre ancho y muerto de vergüenza, y por momentos a punto de llorar". Y es que no sabía muy bien cómo sentirme, con toda esa gente delante, en un acto tan extraordinario como la presentación de un libro escrito por mí. Algo que probablemente solo ocurre una vez en la vida.



Ceci hizo de presentadora y en sus palabras empezaron los piropos y los halagos. Y yo empecé a sentirme pequeñito y a pensar "tierra, trágame", mientras escuchaba cosas muy bonitas. Me llamaron amigo, vecino, un santanero más... Casimiro, el editor del libro, dijo que le gusta este blog porque habla de la vida de manera sencilla, y Gabriel, el creador de la mayoría de las imágenes y autor de la exposición que adornaba la sala, contó que el día que fuimos a hacer fotos le parecía como si el cura tuviera una llave invisible que le diera entrada fácil a las casas del pueblo, donde es bien recibido.


Feliz y emocionado, orgulloso de ver entre el público a personas que quiero mucho, apenas acerté a dar las gracias de todo corazón, y lo vuelvo a hacer desde aquí. No soy escritor; solo me gusta contar las pequeñas sorpresas de cada día en las que descubro a Dios en mi pueblo, en la gente, en sus cosas, en el humor, la esperanza y las lágrimas. Vosotros sois los protagonistas, mi pueblo es la inspiración, yo solo disfruto mirando y esbozando estas historias menudas y preñadas de vida.

Y al final, como si fuera Ken Follet en la feria del libro, ¡a firmar! Jajaja. Qué gracioso...
Y con los vasitos de salmorejo por delante.

Quiero a mi pueblo. Si me dejáis, será mi pueblo. Para mí lo es.
En él me siento vivido.

"Que hay otro ser por el que miro el mundo
porque me está queriendo con sus ojos".

GRACIAS!!!!

domingo, 21 de julio de 2013

LA JACHA CORCHERA


Me la imaginaba con la hoja así de curvada, pero tiene el mango más largo de lo que yo pensaba, y acabado en punta para hacer palanca y sacar las corchas. Un trabajo duro y cuidadoso al mismo tiempo, una hermosura de mi campo extremeño, que me llenó los ojos esta mañana tempranito.

Eran las siete y media cuando el Negro me recogió. Los hombres están a esa hora en plena actividad para aprovechar la fresquita. Una collera de dos ataca un alcornoque, primero el tronco, los pies en el suelo, con golpes secos y certeros en ángulo recto (¡y sin dañar el árbol!) para obtener con gran destreza enormes tiras de corcho, cuyo envés sale aún húmedo del contacto con la madre.

Luego uno de los dos, por turno, se sube al árbol para continuar con las ramas mientras el otro le ayuda desde abajo. Es impresionante ver cómo se combinan la fuerza, la puntería y la habilidad para dar golpes secos, duros y eficaces y al mismo tiempo mantener el equilibrio para no caerse. Chac-chac-chac, las piernas fuertes sobre la rama, el sudor, son tipos valientes donde los haya; yo no creo que fuese capaz nunca, qué bárbaro.

Es la última jornada y quizá hoy no tendrán que soportar las calores tremendas de mediodía, que hacen si cabe más tremenda esta tarea. Aunque están muy bien pagados, madre mía, ¡qué trabajo! Pero es más que eso, es el corazón de un ritual que se repite cada nueve años: hacer los tratos, despojar los alcornoques, cargar las corchas, pesarlas al día siguiente cuando han perdido humedad... Uno de esos ciclos que acompasan la vida del campo y sus gentes, que disfrutan muchísimo de este momento.

Dar golpes duros y certeros... pero sin caernos y sin hacer daño. Trabajar y caminar con fuerza, unas veces fallando, otras con acierto, intentando mantener el equilibrio... ¿no es eso acaso vivir? Plantar los pies con seguridad siempre precaria, a merced de los otros, con las manos y el corazón como única jacha. Y culminar ciclos. Y volver a empezar, siempre desde abajo; quizá porque nos hemos caído.

Pero con la oportunidad constante de pasear entre los árboles desnudos, que nos susurran su secreto, y sentir esa belleza rotunda y áspera que es esencia de nuestro campo y nuestra alma extremeña. Y mejor con sabor al café que me puso Ceci.

jueves, 18 de julio de 2013

DELICIOSA MELODÍA

¡Es que me encanta esta aria verdiana de Rigoletto, Ella mi fu rapita!! Sobre todo el primer minuto y medio. Hay veces que, de un tema, me engancha solo una parte que me cautiva; aquí, esa melodía... Colei che prima potè in questo core / Destar la fiamma di costanti affetti? / Colei sì pura, al cui modesto sguardo... Mmmmmm... qué hermosura!



Ella mi fu rapita!
E quando, o ciel... ne’ brevi
Istanti prima che il mio presagio inferno
Sull’orma corsa ancora mi spingesse!
Schiuso era l’uscio! e la magion deserta!
E dove ora sarà quell’angiol caro?
Colei che prima potè in questo core
Destar la fiamma di costanti affetti?
Colei sì pura, al cui modesto sguardo
Quasi spinto a virtù talor me credo?

¡Me la robaron!
Y cuando, ¡oh, cielos... me marché,
un súbito presagio
me impulsó a volver sobre mis pasos!
¡La puerta estaba abierta y la casa desierta!
¿Y dónde está aquel querido ángel ahora?
¿Ella, que fue la primera en despertar
la llama del amor permanente en mi corazón?
¿Tan pura, ante cuya modesta mirada
a veces me siento como impulsado a la virtud?

viernes, 12 de julio de 2013

TARDE EN LA PISCINA

Que los socorristas piten y relaten en la piscina al cura del pueblo tiene delito, ¿no? "¡Han sido ellas!", me defendí, imitando las ancestrales excusas de Adán con la manzana en la mano. Y es que la Bicha y la Elementa son de cuidado... pero yo soy peor que ellas bastante, entre otras cosas porque entre las dos no suman ni 15 años.

Al llegar compruebo que Mari Carmen está donde siempre y allí pongo la toalla. En estos días de calorina te pones en remojo como los garbanzos hasta que se te quedan los dedos arrugaos. Te sales un rato, te amodorras con el canto de las chicharras y entonces aparece la Madre Teresa de Calcuta con una caja de pastas, a ver si nos vamos a quedar hambrientos antes de que se las jinquen las colegas que organizan una merienda cada día.

Esta tarde ha habido hasta una cigüeña que ha intentado planear y beber de la piscina, pero la han asustado salpicando. Dice Cordero que era joven y estaba un poco perdida; se ha posado en el tejado de los vestuarios y desde allí ha emigrado al nido del campanario de la iglesia. Sabia decisión, marcando el camino al personal, jejeje.

Como Te-Reviento esté operativo, es el terror de la peña piscinera. Está cuadrao y te hace unas ahogadillas que te tragas una arroba de agua. Y luego están mis secretarias, que me avisan si me suena el móvil mientras me baño, y me birlan euros de mi bolso para comprarse un polo o una bolsa de gusanitos. Quid pro quo, pastas de chocolate por polos de limón, las gallinas que entran por las que salen.

Y así va pasando la tarde, después de la siesta y la etapa del Tour. Muy apaciblemente, con gente agradable, charlando, riendo y descansando. Que de eso se trata después de un curso a toda máquina. Las chanclas nos igualan a todos, democratizan y simplifican las relaciones. Mi rol de párroco se relaja, y soy simplemente una persona como todo el mundo, que se tira de cabeza (hay un bañador que se me baja y paso apuros...), hace el tonto, tirita y se toma un café si se tercia. Al principio se quedaron algo extrañados al verme llegar, pero ya están acostumbrados y hasta me preguntan cuando falto. Menos mal que no se han inventado los bañadores-clergyman... Mejor no dar ideas.

lunes, 8 de julio de 2013

UN HUEVO FRITO Y UN VASO DE VINO PARA DESAYUNAR

Cuando en San Asensio, este pequeño pueblo, abres la ventana al amanecer, tus ojos surfean por un océano de vides. El aire fresco y fragante te recorre el rostro y tu corazón tintinea. Y es que en La Rioja todo parece suavemente encantado.

Te sientas a desayunar y te jincas un huevo frito con salchichas y un vaso de clarete. Toma castaña. Hay que armarse porque las sentadas del consejo de redacción de la revista Militante Mundo Rural son de órdago: un día y medio a tope, revisando el curso que termina y programando el que empezará. Somos siete los componentes del equipo, pero este año se nos han unido un par de colaboradores.

El ambiente es cordial y distendido, y las reuniones son sesudas. Tano, el presidente nacional del Movimiento, dice que le damos un montón de vueltas a todo, y es verdad: la estructura de la revista, su línea editorial, el diseño, la difusión, los contenidos, el estilo, la maquetación... Resulta apasionante atisbar, mientras dialogamos y discutimos, cómo se va esbozando el número de enero sobre ser ciudadanos o el de agosto dedicado a la agroindustria. Es hermoso parir una revista, algo que me gusta hacer desde que era niño.

Luego, durante los meses de invierno, ellos trabajan a ritmo de reuniones mensuales. Yo leo los artículos, los corrijo, les mando sugerencias e indicaciones, y me uno en la distancia al diálogo y la confrontación de pareceres y enfoques. Todo en la revista es voluntario y democrático, y quizá por las dos razones siempre decimos que es un milagro que siga saliendo cada año. Hay compañeros que llevan más de treinta temporadas a golpe de riñón...

Por la noche, para desentumecer los músculos y oxigenar el cerebro, damos un paseo. Y nos tomamos un algo en Briones, o en Haro, con buenas risas que ya vienen pergeñadas desde los vinos del mediodía. A la vuelta me encuentro arropado por otro mar, este de estrellas, que precipitan su hermosura profunda y antigua hacia mi asombro. Y allí, al fondo, como jugueteando con este silencio manso, la brisa dueña del cementerio de los hermanos de La Salle.

jueves, 4 de julio de 2013

238

El título de la poesía es un número. ¿Serán los millones acumulados por Bárcenas en Suiza? ¿Las demandas que acabará sumando El Duque de Palma? ¿Las veces que habrá que pedir la dimisión de Wert hasta que se consiga? Si dividimos el número entre 12 meses que tiene el año, obtenemos los años de mi estancia en Villagarcía, “con quien tanto quería”  (Miguel Hernández)… que ahora dejo…

Convertida la harina blanquísima en vuestra sonrisa


238

Tomaremos doscientas treinta y ocho porciones de harina,
de harina blanca , blanquísima,
como la luz de un amanecer de agosto;
la mezclaremos con una buena cantidad de desolada cruz
(bien pudiera valernos,
amigos,
la oscura noche en que a menudo
dejamos caer el alma enferma o triste)
y muchos metros de mortaja bien doblada
en aquel Amanecer infinito que repiten nuestros corazones.
Que no falte el rumor del mar
que duerme en los ojos de los niños;
ni el vuelo libre de los pájaros
que decidieron anidar en los naranjos de mi patio.
No debe escasear el recuerdo
de las mágicas noches en que asaltábamos la arena
para conjurar a la luna
con rituales hermosos con que detener el tiempo
y sabernos vivos bailando en el círculo de las brujas.
Ni la brisa abrasadora del desierto
que a veces vino a encender nuestras noches de verano.
Ni las amapolas de los caminos que juntos recorrimos,
ni los enfados,
por motivos tan importantes que se olvidaban
al cerrar la puerta.
También añadiremos
el frío de las mañanas, las tardes poco calurosas, las noches de frío.
Y en cada momento un nombre,
un “¿te acuerdas?”, un “fueron buenos tiempos”;
un “no dejaremos el camino”.
No faltarán los viejos dolores del corazón,
las sorpresas, los giros del destino,
el cariño que se volvió vinagre,
las palabras que hirieron, las que sanaron,
el pan caliente, el vino para la hermandad,
lo que somos, lo construido
y lo que nos aguarda:
Palabras,
vida,
luz,
ser,
tú: vosotros.
Vosotros, sí,
convertida la harina blanquísima
en vuestra sonrisa.

Texto y Poesía de Eugenio Campanario Larguero
Fotografía de Lolo Matos

lunes, 1 de julio de 2013

46664

Parece ser que está punto de cerrar un ojo, como decía mi abuela. Pero no voy a esperar a que muera. Ahora que todavía respira el aire sudafricano, me apetece escribir que Nelson Mandela es una de las personas que más me han inspirado en mi vida.

Recuerdo que otro verano en Malí (no diréis que no me he pateado media África...) cayó en mis manos la famosa autobiografía de Madiba "Un largo camino hacia la libertad", que recomiendo mucho (mejor leerla en español). Durante el sopor de aquellas siestas sahelianas descubrí la inmensa personalidad de un hombre rebosante de pasión y armado de una determinación que le hizo indestructible.

Mandela se casó por segunda vez con 40 años y por tercera vez con... ¡80! Porque es cierto que en la vida hay muchas vidas si caminas con intensidad, ¡y vaya si lo hizo! Asumió el coste personal de luchar por aquello en que creía, se jugó el todo por el todo muchas veces, por senderos escarpados, notando el aliento del peligro permanentemente, esquivando la violencia por la sinrazón y la maldad de los hombres, escapando de entre los dedos de la muerte de madrugada, en coches que derrapan, con las balas silbando.

Su camino se hizo corto, casi diminuto: los 2 x 1,5 metros de su celda en Robben Island, durante ¡27 años! Su fortaleza interior se agigantó a cada paso, jamás cedió a los sobornos, los chantajes y las torturas con que intentaron doblegarle. Guardó intacta su dignidad y su prestigio ante sus enemigos, los carceleros de la isla y los políticos del gobierno racista. El preso 46664 cuenta que tuvo dudas, que sufrió lo indecible y se derrumbó muchas veces... Pero cuando uno apuesta firmemente  por una causa justa hasta el punto de no importarle sacrificarlo todo, incluso la vida, por aquello en lo que cree, se vuelve invencible.

Ahora este largo camino se apaga. Oigo en la radio que hay que ayudarle a respirar... Obama lo visitará hoy, y sonarán canciones por él en la guitarra de Bono, pero no le hace falta nada de eso para quedar por siempre en nuestra memoria y en el corazón de África: pobre, marginada, pero con las barricadas del apartheid demolidas. El tiempo coloca a cada uno en su lugar.

En estos tiempos tan hipócritas en que el arte más cotizado es el de colocarse en el lugar preciso, decir lo conveniente, pagar con la tarjeta y contar con buenos padrinos, conviene recordar que solo la libertad que no teme y no necesita adular al poderoso para conseguir yo no se qué, tiene el poder de cambiar la historia.